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martes, 1 de febrero de 2011

Ya se ha publicado el censo de osas con crías en 2009

En la Cordillera Cantábrica se ha podido constatar a lo largo del año 2009 la presencia de al menos 21 hembras acompañadas de crías del año, 18 en el sector occidental y 3 en el sector orienta, con una media de 1,76 crías/hembra.




- Las 18 hembras del sector occidental estuvieron acompañadas por un total de 33 crías, lo que supone 1,83 crías/hembra. Este número confirma la estabilidad detectada en los últimos tres años. Si se compara esta cifra con las osas con crías detectadas en 2003 y años anteriores, supone mas del deoble de osas.

- En el sector oriental se detectaron 3 hembras acompañadas por un total de 4 crías, lo que supone 1,33 crías/hembra. Aunque este sector alberga un número de osas mucho menor que el del sector occidental, debe cosiderars una buena noticia ya que desde el año 1999 hay constancia de hembras con crías todos los años.


Pulsar en la imágen para ver en la web de la FOP el censo completo.


Consultar censos anteriores:

Censo de osas con crías en la Cordillera Cantábrica. Año 2007.
Censo de osas con crías en la Cordillera Cantábrica. Año 2008.

lunes, 17 de enero de 2011

Cuaderno de campo de la FOP en diciembre

La base de la dieta de los osos en otoño son los hayucos, las bellotas y las castañas, alimentos muy energéticos que les permiten almacenar reservas suficientes para la hibernación y los partos. El carácter vecero de las hayas y robles supone una escasa, y a veces nula, producción de hayucos y bellotas en ciertos años; entonces los osos llevan a cabo importantes desplazamientos en busca de bosques con comida.



Vicente y Elsa, midiendo huellas de oso

Esto es lo que ha ocurrido este año en la subpoblación oriental de osos cantábricos, y la causa por la que osos que frecuentaban los bosques palentinos y leoneses han pasado buena parte del otoño en Cantabria. Los guardas de la Consejería de Desarrollo Rural y la Patrulla Oso de la Fundación Oso Pardo (FOP) en Cantabria no han dado abasto a cumplimentar fichas de presencia osuna, y han localizado tres osas con crías y, al menos, otros ocho osos diferentes en los bosques de la comarca cántabra de Liébana.


Tener al menos tres osas con oseznos en un territorio relativamente pequeño ha sido una felicidad, pero ha resultado a veces estresante. En ocasiones nos ha resultado difícil saber cuántas osas teníamos al mismo tiempo, porque compartían el mismo monte y han llegado a estar muy próximas. Las jornadas de rastreo, muchas veces compartidas con Jorge, nuestro compañero de Reinosa, y con guardas de la Consejería, han sido duras, pero han dado buenos resultados. Un día con nieve cortamos los rastros de las tres osas con crías, que no estaban tan alejadas entre sí. Durante el otoño las osas campeaban por los montes de roble y encina y por los hayedos; sin embargo, a medida que entraba el invierno se han decantado claramente por los montes de haya, de tal modo que casi todos los excrementos que encontrábamos tenían restos de hayucos.

En nuestro trabajo todos los días son buenos porque todos son diferentes, pero nunca habíamos vivido jornadas de rastreo con tantos indicios. Entrar en el bosque y localizar enseguida excrementos o huellas de osos te hace sentir una emoción especial.

Aunque había muchos hayucos y montes buenos de bellota, algunos osos comieron manzanas en fincas no muy alejadas de los pueblos. Durante varios días pudimos observar como un macho adulto se alimentaba con manzanas en una huerta cercana a las casas. El oso comía a sus anchas ignorando la presencia de algunos curiosos que se deleitaban viéndole comer. Una curiosidad es que desde el edificio del ayuntamiento se podía observar perfectamente al oso alimentándose.


Elsa Sánchez y Vicente Vilda. Patrulla Oso de la FOP en Cantabria.

Fuente: Fundacionosopardo.org

sábado, 4 de septiembre de 2010

El censo de osas con crías arroja una cifra record en la población occidental: 21 osas y 43 crías


Una natalidad parda

03/09/2010 REBECA CASTIÑEIRA

El censo de osos pardos que comenzó en abril contabilizó, entre Asturias y León, 21 osas y 43 crías, 15 ejemplares más que en 2009

Las mediáticas Paca y Tola tienen cada vez una familia más numerosa. Al menos 21 osas adultas y 43 crías de oso pardo conviven en los montes asturianos con la fauna y la flora del Principado.

Como cada año, la Consejería de Medio Ambiente lleva a cabo un censo de las osas con cría que habitan en Asturias. Y así, comprobaron que la especie se consolida cada vez más. 3 osas adultas y 12 crías más que en 2009. Son cifras esperanzadoras que, según el Principado, confirman la tendencia al alza de la población de uno de los animales más emblemáticos de los montes asturianos.

Las huellas, el seguimiento de rastros, las observaciones directas, las fotografías... Todo ayuda a la hora de hacer el recuento de las osas y sus crías cada año.

Así, se pudo comprobar que esta familia numerosa se reparte por ocho concejos asturianos. Somiedo es el que acoge una mayor población de osos. 6 osas y sus 13 oseznos habitan el concejo asturiano, cuyo clima y paisajes parecen favorecer la supervivencia del animal en peligro de extinción. No muy lejos, en Cangas del Narcea también se han censado 5 osas con 9 crías y una osa con dos crías en Degaña. Así, el suroccidente asturiano se convierte en un importante núcleo de población de este mamífero.

Entre los concejos de Grado y Belmonte de Miranda se ha localizado una osa con dos oseznos. Y en el valle del oso, haciendo honor a su nombre, no faltan las osas y sus crías. Así, entre Proaza y Quirós se ha producido un avistamiento con 2 crías y en el concejo de Teverga, una osa habita con su cría los montes de la zona. La vecina provincia de León también contabiliza ejemplares de oso pardo. Entre las localidades de Palacios del Sil, Caboalles --en la comarca de Laciana-- y Páramo del Sil habitan seis osas y catorce oseznos.

Sin embargo, el recuento no está finalizado y los expertos creen que pueden aparecer más ejemplares. El censo arrancó en abril. Es en este mes primaveral cuando los osos comienzan a abandonar sus rincones de hibernación tras cinco meses en sus madrigueras y salieron a los montes asturianos con sus crías, que nacieron en el mes de enero y que permancerán junto a su madre durante un año y medio, aprendiendo, entre juegos, a buscar alimentos, ocultarse -En definitiva, a sobrevivir en el hábitat del Principado y evitar la extinción de una especie que hace que Asturias tenga un fauna un poco más diversa.


Ver Censo de osas con crías del 2009 en un mapa más grande


Gracias a Pedro Andrés por enviarme tan esperanzadora noticia!

viernes, 26 de diciembre de 2008

Osos en Coloca (Cantabría)

Como no, tras toda la atención mediática que se le ha dado yo también me tenía que hacer eco de la noticia del mes en el mundillo ursino. Parece ser que en pocos días se han visto un macho subadulto y una hembra con su cría de segundo año en la zona del municipio de Pesaguero, en los alrededores del pueblo de Caloca.


Normalmente estos animales por estas fechas deberían estar invernando, lo que sucede es que debido a que los inviernos son cada vez mas suaves los osos han dejado de invernar. Sobre todo suelen quedarse sin invernar los subadultos y las hembras que tienen que pasar el segundo invierno con sus crías, que justo, son los ejemplares que se están viendo estos días.


Además es bastante raro que se concentren tres ejemplares en tan poco espacio ya que en la población occidental solo hay en torno a 30 ejemplares, en su gran mayoría machos, lo que esta impidiendo que aumenten los efectivos de esta población.


Es posible que en estos momentos en esa zona exista una gran disponibilidad de alimento, y eso halla hecho que se concentren en la zona todos estos ejemplares. Esto ocurre periodicamente cuando escasean los alimentos en otra zona, lo cual representa un peligro potencial para los osos, ya que en ocasiones puede haber 20 ejemplares de los 30 de la población repartidos cada uno por un vallejo de un valle. Esta vez ha coincidido que se ha visto a alguno, y se a armado el circo mediático.


El pescadero de San Vicente de la Barquera, que el sábado pasado, a mediodía, se dirigía hacia Caloca para vender su mercancía se encontró con un oso en medio de la carretera, que probablemente habría sido espantado por una batida de jabalí que se estaba celebrando en el monte de Margaperas.


Tras encontrarselo en medio de la carretera, empezó a pitar, lo que asusto y desconcertó al oso, que salio "pitando" en dirección al pueblo, para susto de un paisano, que se dio de bruces con el oso, ante la puerta de su casa, ante lo cual no daba crédito.


En la misma zona, desde antes de la caída de las primeras nieves, se venía localizando a una de las pocas hembras y a su osezno, que quizás sea el único osezno de de la cohorte del 2007 del núcleo oriental que sobreviva hasta su independencia, de ahí lo extremadamente raro del suceso.


Tras la caída de la nieve, se les pudo observar a 300 metros de la carretera y a plena luz del día, tras lo cual, el efecto llamada atrajo a curiosos, fotógrafos, naturalistas y como no los medios de comunicación que hicieron un book completo a la familia.

La gran mayoría de los que acudieron saben como comportarse y que código ético hay que utilizar para observar fauna amenazada, pero nunca esta de mas recordar que existe una distancia mínima establecida por ley, que hay que respetar en todo momento. A parte de la protección legal que hay que respetar a rajatabla, hay que tener un comportamiento adecuado a la situación ya que no son animales cautivos y cualquier interacción puede hacer que se espante y ese día no coma adecuadamente o que acabe metiendose dentro de un pueblo con los consiguientes problemas que pueden acaecer.

martes, 29 de julio de 2008

Los restos hallados en Cantabría no son de un oso

Los restos óseos hallados en los montes Vega de Liébana corresponden a un cánido

SANTANDER, 24 Jul. (EUROPA PRESS) -

Los técnicos de la Dirección General de Biodiversidad de la Consejería de Desarrollo Rural del Gobierno de Cantabria, junto con varios especialistas y técnicos de la Junta de Castilla y León, así como de la Fundación Oso Pardo han llevado a cabo un análisis macroscópico de los restos hallados el pasado lunes en los montes de Vega de Liébana. Los resultados de esta investigación han concluido que los restos hallados no son de oso pardo, sino que se corresponden con partes del esqueleto de un cánido.

Según recordó la Dirección General de Biodiversidad del Gobierno de Cantabria, el pasado lunes, día 21 de julio, el personal de las diferentes Administraciones (Gobierno de Cantabria, Junta de Castilla y León y Seprona) y de la Fundación Oso Pardo recogieron en los montes de Vega de Liébana, restos óseos que se atribuyeron, inicialmente, a un ejemplar de oso pardo. Sin embargo, el estado y la dispersión de los huesos suscitó algunas dudas sobre la especie o especies que componían el hallazgo.

Por ello, y al objeto de resolver dichas dudas, en la mañana de hoy, se ha llevado a cabo un análisis macroscópico de todos los restos recogidos en las dependencias de la Dirección General de Biodiversidad de la Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Biodiversidad del Gobierno de Cantabria, que ha contado con la presencia de agentes del Seprona con el fin de verificar la custodia de los restos.

Aún descartando que se trate de un oso, los restos serán remitidos al laboratorio especializado del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (CSIC-Universidad de Castilla La Mancha), con el que la Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Biodiversidad mantiene un convenio de colaboración en materia de seguimiento de fauna. Dicho laboratorio realizará los análisis correspondientes para determinar las causas de la muerte, incluyendo análisis toxicológicos.