lunes, 1 de diciembre de 2008

La Junta de Castilla-La Mancha confirma que hay linces en los Montes de Toledo

Es la tercera población de España tras las de Andújar y Doñana

Los técnicos desean conocer sus rasgos genéticos, que podrían tener mucho valor
01/12/2008 07:06

PEDRO CÁCERES

MADRID.- En un lugar de los Montes de Toledo, cuyo lugar exacto la administración de Castilla-La Mancha esconde celosamente, vive la tercera población salvaje de linces ibéricos.

A finales de 2007, el gobierno de Toledo anunció que aún quedaban felinos en la comunidad, aunque poco más se supo, y el silencio con el que se salvaguarda ese tesoro biológico ha sembrado de dudas e inquietud a muchos expertos. Las zonas linceras de Castilla-La Mancha están muy custodiadas por los agentes ambientales de la comunidad. Pero ese trabajo sobre el terreno se lleva a cabo sin dar publicidad al lugar por motivos de seguridad.

La Consejería de Industria, Energía y Medio Ambiente ha confirmado ahora a este periódico que «el último censo realizado estimó que existían al menos 15 ejemplares, con tres territorios de cría regentados por hembras con crías». Según la consejera castellano-manchega Paula Fernández, se ha detectado al lince en «Sierra del Relumbrar, Montes de Toledo y Sierra Morena, en muchos casos en fincas privadas con las que se va promover la colaboración para la conservación».


Imagen de un lince captada con cámara de fototrampeo. (Foto: Junta de Castilla-La Mancha)


La consejera también afirma que se pretende hacer estudios para determinar la cercanía o lejanía genética de la población respecto a las de Andújar y Doñana. Esa es una de las claves. Los ejemplares andaluces son tan pocos que un poco de sangre nueva sería vital para la especie.

La posición de la Consejería es la siguiente: "El plan de recuperación del lince en Castilla-La Mancha prevé realizar estudios sobre la variabilidad genética actual de las diferentes poblaciones de la especie de forma coordinada con los de similares características que se desarrollen en Andalucía y en otros territorios donde pudiera estar presente la especie. Estos estudios determinarán la cercanía o lejanía genética de nuestra población respecto a las poblaciones de Andujar y Doñana. Una mayor lejanía significaría una mayor variabilidad genética de la especie y supondría, por ello, un factor positivo para su conservación".

¿Va a haber intercambio de linces? La consejera contesta: «Participamos en el programa nacional de cría en cautividad al igual que Andalucía, Extremadura y Portugal. Pero la población cautiva se trata de forma conjunta, aunque esté repartida en varios centros y no es importante su procedencia. Lo importante es conservar la variabilidad genética de la población cautiva, por lo que sin los estudios genéticos adecuados no se puede asegurar que algún lince procedente de esta comunidad se incorporará al plan de cría en cautividad».

Según la consejera, "las reintroducciones del lince en Castilla-La Mancha están aún muy lejanas. Tenemos antes que desarrollar los estudios necesarios para determinar los territorios que serían adecuados para la reintroducción, acondicionarlos mejorando el hábitat y las poblaciones de conejo, presa básica del lince, y realizar una importante labor de concienciación de las poblaciones locales.


La consejera también explica que la comunidad ha presentado un proyecto LIFE ante la Comisión Europea, que ha sido aprobado recientemente, con el fin de obtener financiación para realizar acciones de conservación de cuatro especies prioritarias de acuerdo con la normativa comunitaria, el buitre negro, el águila perdicera, el águila imperial y el lince ibérico, especies muy amenazadas en España y en Castilla-La Mancha.


El proyecto está dotado con tres millones de euros y comienza a principios de 2009. Contempla una amplia gama de acciones relacionadas con el seguimiento de estas especies, con la mejora del hábitat, el fomento de poblaciones de conejos, con la eliminación o corrección de factores de mortalidad no natural como la corrección de tendidos eléctricos, el estudio de métodos selectivos de control de predadores generalistas, y, por supuesto, con la educación, sensibilización y concienciación de los sectores implicados en la conservación de las mismas.

En muchos casos, estas actuaciones se vienen realizando desde hace tiempo y el proyecto Life va a suponer un nuevo impulso para el desarrollo de las mismas. A partir de 2009, un programa LIFE de la UE de tres millones de euros va a reforzar las acciones que se llevan a cabopara la mejora del hábitat del lince en la comunidad.