lunes, 21 de octubre de 2013

A vueltas con el misterio del Yeti...

Normalmente no suelo escribir de temas de este estilo, pero en esta ocasión haré una excepción por dos motivos. Por un lado porque me repatea la información que se da en los medios generalistas sobre el tema y por otro porque la leyenda del Yeti es fruto de un proceso de extinción, tema que si que tiene cabida en el blog. Concretamente de la extinción del oso pardo en el Himalaya.

Por contextualizar, lo primero que hay que aclarar es que en el Himalaya hay dos especies de osos:


  • Oso negro asiático, Ursus thibetanus
  • Oso pardo, Ursus arctos


El primero, el oso negro asiático, es bien conocido por la población local al ser un habitante habitual de todo el Himalaya.

El segundo, en cambio, por los datos históricos que se tienen, su actual distribución y los nuevos datos que ha aportado la genética debió de sufrir un proceso de rarefacción en todo el Himalaya. De tal manera que se fue haciendo más escaso desde el Himalaya oriental hasta el occidental, donde aun hoy sobreviven algunas poblaciones.

Este proceso de extinción no se sabe a que fue debido, quizás a cambios climáticos, cambios en el hábitat producidos por los humanos, caza directa, o una combinación de varios factores.

Lo que si que se sabe es que a consecuencia de él estos ejemplares eran escasos, solo se veían en contadas ocasiones y se habían acantonado en las zonas más remotas de las montañas. De ahí el halo de misterio de la especie que con el tiempo fue degenerando hasta desdibujarse y rehacerse por la cultura occidental.

Esta noticia surge por los análisis realizados por el genetista Bryan Sykes, a partir de los cuales una cadena de televisión pretende hacer un documental de varios episodios. Basicamente este genetista analizó muestras de un animal abatido hace 40 años en Ladakh (India) por un cazador, que lo guardó porque el animal le parecía raro y un pelo hallado por un equipo de rodaje en un bosque de bambú de Bhután hace 10 años.

Los resultados arrojaron tres datos interesantes:

  • En Bhutan se desconocía la existencia de osos pardos
  • En Ladakh se desconoce la presencia de osos pardos, pero esta lo suficientemente cerca de otras poblaciones conocidas como para que sea un oso pardo en dispersión.
  • El genoma de una mandíbula de oso polar primitivo encontrada en Svalbard (Noruega), que tiene entre 40.000 y 120.000 años y las dos muestras recogidas en el Himalaya eran muy similares. 


Lo que hay que explicar ahora, es que el oso polar se separo como especie del oso pardo hace unos 150.000 años. Por eso esta mandíbula de oso polar primitivo compartiría marcadores genéticos con los oso pardos del Himalaya.

Basicamente y por resumir, el Yeti es en realidad el oso pardo del Himalaya (algo que ya se sabía, o al menos era aceptado así por la comunidad científica) y aun hay osos pardos en Bhutan. Que la verdad es que es una noticia muy interesante.