viernes, 11 de mayo de 2012

Palacios del Sil quiere a Jimena en casa 

El Ayuntamiento abre las puertas de la colaboración para reinsertar a la osezna en el muncipio

09.05.12 - MARÍA CARRO - LEÓN

La aparición de Jimena, la osita de tan sólo cuatro meses que fue recogida hace algo menos de dos semanas en la carretera de Palacios del Sil por un particular, ha causado un gran interés y ahora que tanto la Junta de Castilla y León como la Fundación Oso Pardo parecen haber dado por imposible la localización de su madre, el Ayuntamiento de Palacios ha abierto las puertas a una colaboración con la Administración regional para darle una solución a Jimena en caso de que no pueda ser reintroducida en el medio natural. Su solución pasaría por devolverla al lugar donde fue encontrada. "Si no fuera posible reintegrar a la osezna con otros ejemplares de su especie, nos gustaría ofrecer la colaboración del Ayuntamiento para tratar de darle un hogar en un cercado adecuado a sus necesidades y situado en un entorno donde la población de osos es la mayor en número de la zona norte-cantábrica, lo cual favorecería su conservación y protección", aseguró el alcalde, Fernando Fernández Astorgano.

De hecho, uno de los proyectos en los que trabaja actualmente el equipo de gobierno de Palacios es la creación de un hábitat osero en los montes del municipio, "con el objeto de crear un espacio de divulgación de las costumbres y forma de vida de estos animales para quien pueda estar interesado en ello", explicó el regidor, reivindicando "un mayor papel de Palacios del Sil en todas las cuestiones relacionadas con la protección y promoción de la naturaleza y, de forma muy especial, con las vinculadas a la especie del oso pardo y a la aparición de esta pequeña cría".

Fuente: El Norte de Castilla



La osezna de León se criará sin madre 

Abandonan la búsqueda activa ante la ausencia de rastros

09.05.12 - Teresa Cobo

Las patrullas de la Junta y de la FOP han abandonado la búsqueda activa ante la ausencia de rastros Las autoridades esperarán unos meses para que la cría crezca y puedan evaluar si conviene soltarla La osezna de cuatro meses recogida por un minero de Villablino el 26 de abril cuando caminaba desorientada por una carretera de Palacios del Sil, en León, no podrá criarse con su madre. No se ha localizado a ninguna osa en la zona. Las patrullas de la Junta de Castilla y León y de la Fundación Oso Pardo (FOP) han abandonado la búsqueda activa después de doce días sin el menor rastro de hembras de la especie en la amplia área boscosa que se ha recorrido. La cría, a la que se ha bautizado como Jimena, permanece en un centro de recuperación de fauna de Burgos, dependiente de la Junta, a la espera de que se tome una decisión sobre su futuro.

“Es un terreno difícil. No ha habido suerte. Seguimos buscando, pero ya con menor intensidad, dentro de la actividad anual que mantenemos de localización de osas con crías para realizar el censo de 2012. Si la madre ha dejado a la osezna, a estas alturas ya habrá entrado en celo y será tarde para que vuelva a cuidarla. Pero ni siquiera hemos encontrado a otra osa que pudiera adoptarla. Se han dado casos de adopción en la naturaleza, aunque sea algo que no ocurra con osos controlados en reservas zoológicas. Incluso madres con tres crías pueden adoptar a una cuarta porque disponen de seis tetillas útiles”, explica Guillermo Palomero, presidente de la FOP.

El tiempo transcurrido complica en exceso la posibilidad de que Jimena se críe en libertad con su madre biológica o con otra adoptiva. Mientras tanto, la Junta de Castilla y León “la tiene bien atendida, se le prestan todos los cuidados veterinarios, pero con el criterio de que su contacto con humanos sea el mínimo imprescindible para que no le quede esa impronta que la inutilice para la vida en libertad. Dentro de unos meses habrá que evaluar su estado y debatir si es viable devolverla a la naturaleza. La decisión será de la Junta”, informa Palomero.

Tal y como establecen los protocolos en estas situaciones y con el fin de que exista una buena coordinación entre las distintas comunidades autónomas implicadas en la gestión del oso pardo, una especie en peligro de extinción, se ha mantenido informados sobre la situación de Jimena a los responsables del Principado de Asturias y del Gobierno de Cantabria.

Precedentes

La cría llevaba muy pocos días fuera de la osera cuando fue encontrada en la carretera C-631 por el minero José María Gómez, que alertó a los agentes forestales y retuvo “al osín” en el maletero de su vehículo hasta que llegaron. La reintegraciónde Jimena a la vida salvaje entraña más dificultades que en casos anteriores, como los de las osas Villarina y Lara, que regresaron con éxito a los montes asturianos. “Esta osita tiene menos experiencia y menos tiempo de enseñanza de la madre. Hay mayor riesgo en dejarla en la naturaleza. Habrá debate”, adelanta el presidente de la FOP.

Villarina fue la primera cría de oso pardo reintroducida con éxito en la naturaleza. La encontraron dos turistas madrileños en la cuneta de una carretera de Somiedo (Asturias), el 26 de junio de 2008, cuando tenía casi seis meses de vida. Presentaba un grave traumatismo craneoencefálico. Tras un periodo de cuidados en los que se respetó su aislamiento del ser humano, fue liberada en noviembre de ese año en los bosques donde fue hallada. Se las apañó muy bien ella solita y hoy sigue sana y hermosa.

La segunda suelta exitosa de una osezna fue la de Lara, aunque su retorno a los bosques fue más sencillo porque tenía quince meses de vida. Fue localizada por la Patrulla Oso Pardo en Asturias en abril de 2011. Había sufrido graves heridas infligidas por algún animal de gran tamaño. El mayor riesgo en este caso en que no llegara a curarse. Pero se repuso. Tras ser intervenida, se recuperó en el Centro de Sobrescobio y fue devuelta al bosque del Parque Natural de Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias. “Sus heridas seguramente tuvieron que ver con el proceso de independización de la madre, que a veces es muy agresivo, porque es la época de celo y los machos intervienen con decisión. Pero hoy es una osa libre y feliz”, concluye Palomero.

Los casos de estas tres oseznas son totalmente diferentes a los del osezno ‘Aragón’ que fue hallado en Zaragoza en el maletero de un coche procedente de Rumanía, el 4 de junio de 2010. Tenía seis meses y estaba tan humanizado por el contacto permanente con personas que no hubiera podido sobrevivir en libertad, alejado de ellas. De todas forma, no era posible su suelta en los montes españoles, ya que, procedente de los bosques balcánicos, un hipotético apareamiento con una osa de la Cordillera Cantábrica introduciría alteraciones genéticas en la especie ibérica, altamente protegida y en grave riesgo de extinción.

Fuente: El Diario Montañés


No han pasado ni un mes y ya ha empezado el debate... Los ayuntamientos de la zona no es que reclamen que se reintroduzca en los montes donde apareció, sino que ya están dejando caer que están interesados en mantenerla enjaulada como reclamo turístico.


Y digo yo... ¿No sería mejor pedir la cesión de un ejemplar de Cabarceno, que me consta que tiene osos "de sobra" que pedir la encarcelación de un ejemplar al que por lo menos habría que dar una oportunidad? 


Estas situaciones se van a dar cada vez con más frecuencia. Por ello estaría bien establecer protocolos de reinserción en la naturaleza. Si se prueba con una osezna de esta edad y no funciona, pues para otra ocasión ya se sabe que decisión tomar y a partir de que edad puede ser viable devolver los ejemplares jóvenes a la naturaleza.


Por otro lado y más importante si cabe, siempre que se trate de una osa que provenga de la población occidental habría que plantear anticipadamente que siempre se habrá de liberar en la zona oriental, en pro de la conservación de la especie, que es lo importante, frente a un ejemplar en concreto. 


Y esto hasta el día de hoy no esta pasando. En los casos de Lara y Villarina siempre ha primado el bienestar de los ejemplares y el capricho de los ayuntamientos de la zona y esa actitud no se sostiene si se atiende a criterios de conservación de la especie.


Esperemos que a la tercera sea la vencida y prime el sentido común, que por lo visto es mucho pedir.