lunes, 17 de enero de 2011

Cuaderno de campo de la FOP en diciembre

La base de la dieta de los osos en otoño son los hayucos, las bellotas y las castañas, alimentos muy energéticos que les permiten almacenar reservas suficientes para la hibernación y los partos. El carácter vecero de las hayas y robles supone una escasa, y a veces nula, producción de hayucos y bellotas en ciertos años; entonces los osos llevan a cabo importantes desplazamientos en busca de bosques con comida.



Vicente y Elsa, midiendo huellas de oso

Esto es lo que ha ocurrido este año en la subpoblación oriental de osos cantábricos, y la causa por la que osos que frecuentaban los bosques palentinos y leoneses han pasado buena parte del otoño en Cantabria. Los guardas de la Consejería de Desarrollo Rural y la Patrulla Oso de la Fundación Oso Pardo (FOP) en Cantabria no han dado abasto a cumplimentar fichas de presencia osuna, y han localizado tres osas con crías y, al menos, otros ocho osos diferentes en los bosques de la comarca cántabra de Liébana.


Tener al menos tres osas con oseznos en un territorio relativamente pequeño ha sido una felicidad, pero ha resultado a veces estresante. En ocasiones nos ha resultado difícil saber cuántas osas teníamos al mismo tiempo, porque compartían el mismo monte y han llegado a estar muy próximas. Las jornadas de rastreo, muchas veces compartidas con Jorge, nuestro compañero de Reinosa, y con guardas de la Consejería, han sido duras, pero han dado buenos resultados. Un día con nieve cortamos los rastros de las tres osas con crías, que no estaban tan alejadas entre sí. Durante el otoño las osas campeaban por los montes de roble y encina y por los hayedos; sin embargo, a medida que entraba el invierno se han decantado claramente por los montes de haya, de tal modo que casi todos los excrementos que encontrábamos tenían restos de hayucos.

En nuestro trabajo todos los días son buenos porque todos son diferentes, pero nunca habíamos vivido jornadas de rastreo con tantos indicios. Entrar en el bosque y localizar enseguida excrementos o huellas de osos te hace sentir una emoción especial.

Aunque había muchos hayucos y montes buenos de bellota, algunos osos comieron manzanas en fincas no muy alejadas de los pueblos. Durante varios días pudimos observar como un macho adulto se alimentaba con manzanas en una huerta cercana a las casas. El oso comía a sus anchas ignorando la presencia de algunos curiosos que se deleitaban viéndole comer. Una curiosidad es que desde el edificio del ayuntamiento se podía observar perfectamente al oso alimentándose.


Elsa Sánchez y Vicente Vilda. Patrulla Oso de la FOP en Cantabria.

Fuente: Fundacionosopardo.org

3 comentarios:

Miazuldemar dijo...

Bonita entrada.
Un saludo.

mikelgar dijo...

Si. Te deja el cuerpo tranquilo.
Parece que no se están haciendo mal las cosas...que ya es mucho!
Un saludo Jesús!!

Pedro dijo...

Es una buena noticia saber que en La Liébana hay al menos tres osas con crías. Esperemos que haya alguna más, pero por lo menos ya hay 3 osas en la población oriental en el 2010. Si además hubiera alguna en la montaña de Riaño, Valdeón, Sajambre, Redes... Y es que ya llevamos varios años con tres osas con crías en la población oriental, pero parece que cuesta mucho romper esa barrera. Los machos occidentales deberían estar renovando la sangre de las nuevas crías y por ello los partos deberían ser múltiples. Pues eso, una buena noticia, aunque a mí me sabe a poco.