miércoles, 18 de agosto de 2010

Villarina, una osa casi adulta

Salvo que nos de una sorpresa mayúscula, Villarina deberá de entrar en celo el próximo año 2011 y aparecer con sus primeras crías en la primavera de 2012, cerrando un ciclo de desarrollo que supondría la confirmación del éxito de la reintroducción de este ejemplar de oso pardo a su hábitat natural de las montañas cantábricas.

Los equipos fotográficos que se mantienen para poder comprobar la evolución física de la osezna liberada, nos confirman una vez más en el mes de julio pasado que Villarina se encuentra en perfectas condiciones físicas. Recorre los valles aledaños a la zona de suelta, ha visitado algún colmenar y tiene una tendencia a mantener su actividad durante el día.


Una vez que ha perdido los dos emisores de radio telemetría terrestre que llevaba adheridos a su cuerpo desde el día de la liberación, el control de Villarina se realiza bien mediante las observaciones directas o a través de la utilización de las cámaras automáticas. Diferenciarla de otros ejemplares de oso pardo es sencillo, pues la osa lleva en una oreja un crotal de color blanco que se le puede ver con facilidad, especialmente en alguna de las muchas imágenes captadas por las cámaras.

La última de estas imágenes ha sido realizada en el mes de julio pasado cuando Villarina transitaba por el fondo de uno de los valles del parque natural de Somiedo, lugar donde fue recuperada y a su vez devuelta a la libertad. Todo parece indicar que la osa se desarrolla normalmente, se relaciona con otros animales como lobos e incluso de su misma especie en la búsqueda de alimento. La reproducción supondrá el final de un proceso de reinserción a la naturaleza que ha constituido todo un éxito en el manejo de oseznos que han sido necesario mantener en cautividad a causa de las heridas sufridas posiblemente por el atropello de un vehículo.

Fotografía y texto extraidos de la web del FAPAS