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viernes 30 de septiembre de 2011

Los quebrantahuesos liberados ya se han adaptado al medio

Los quebrantahuesos liberados ya se han adaptado al medio

Han superado la fase más crítica y se espera que acudan a un comedero colectivo. Fueron rescatados a principios de año de dos nidos en mal estado

O. G. 25/09/2011

Las dos crías de quebrantahuesos liberadas a finales de julio por la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos en el Pirineo se han adaptado correctamente a la vida en libertad. Según explicó el presidente de la organización, Juan Antonio Gil, los pollos ya han superado la fase más crítica de la aclimatación. Los técnicos están ahora a la espera de que utilicen el comedero instalado en el valle de Escuaín, porque "en ese momento, como sabemos que ya han localizado un punto donde pueden encontrar alimento siempre, nos quedamos tranquilos".

Hasta ahora se alimentan del sustento que les suministran los técnicos de la FCQ cerca del lugar donde fueron criados, pero "lo normal es que en poco tiempo acudan ya al comedero destinado para la especie", apuntó Gil. La asistencia a este punto mantenido por personal del Parque Nacional es fundamental para el desarrollo de los quebrantahuesos criados en cautividad, ya que allí interactúan con más ejemplares de la misma especie y pueden observar sus comportamientos.

RESCATES Las dos crías de quebrantahuesos liberadas este año fueron rescatadas de sendos nidos en el Sobrarbe y la Jacetania a principios de año. En ambos casos se trataba de una puesta con una alta probabilidad de fracaso, según se dedujo a partir de lo ocurrido en años anteriores.

Tras el rescate, los huevos de María y Luisa, como se llaman estos pollos de quebrantahuesos, se trasladaron al centro de rescate y cría en aislamiento humano, situado en La Alfranca, donde eclosionaron. Posteriormente técnicos de la fundación llevaron a las crías al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Allí el Gobierno de Aragón dispone de una plataforma instalada en el valle de Escuaín en la que los animales pueden observar e interactuar con sus congéneres mientras son alimentados artificialmente por los humanos. De esta forma comenzaron a conocer el medio en el que vivirán mientras eran polluelos.

La idea de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos era soltarlos en verano en los Picos de Europa --de donde se extinguieron hace años-- para recuperar una población estable en ese Parque Nacional. Sin embargo, debido a una decisión política del Gobierno de Aragón se quedaron en la comunidad, donde la especie ya está asentada.

Ahora, los pollos tienen algo más de 150 días y los técnicos de la fundación siguen sus movimientos para comprobar que se desarrollan según lo previsto. "Al no tener padres los primeros días hay que estar muy atentos de que comen bien y evolucionan adecuadamente", apuntó Gil, quien también recordó que todavía no han realizado grandes desplazamientos.

María y Luisa siguen en las inmediaciones del área de suelta, pero según reconocieron desde la fundación, esto es normal. Si todo sigue como hasta ahora, será en otoño o invierno cuando empiecen a moverse por lugares más alejados. Respecto a su proceso de adaptación también es destacable que María ha sido alimentada por otros adultos, aunque siempre debe existir una relación de descendencia en estos casos. Actualmente en el Pirineo viven 73 parejas, lo que supone casi el 50% de la población total, que es la única área de España con población estable.

Fuente: Elperiodicodearagon.com

miércoles 28 de septiembre de 2011

La cabra montesa regresa al Pirineo

Tras la fatídica muerte de Celia, la última bucarda, el 6 de enero del 2000, la cabra montesa ha regresado a Pirineos.

Ha regresado de la mano de un proyecto financiado por Europa con la intención de crear una pequeña población de unos 20 individuos. Para ello se han utilizado ejemplares del linaje de beceite, o lo que es lo mismo, cabras montesas de la subespecie "Capra pyrenaica hispanica".

Por el momento se han reintroducido un macho y tres hembras procedentes del cercado de Garcipollera que parecen adaptarse a la perfección a su nuevo hábitat.

Recientes estudios indican que de las cuatro subespecies que habitaron la Península Ibérica, el bucardo era la mas alejada genéticamente. Pero al haberse extinguido y haber fracasado los intentos de su clonación, la cordura finalmente ha entrado en juego y se ha utilizado para esta reintroducción la subespecie más cercana geográficamente.

De esta manera quizás, en un futuro no muy lejano, podamos ver nuevamente cabras montesas por todo Pirineos. La protección llego tarde para el bucardo, pero en esta ocasión esperemos que hagamos las cosas mejor y este nicho ecológico vuelva a ser ocupado.

viernes 23 de septiembre de 2011

Aragón cree que Asturias tiene suficientes osos para exportar ejemplares al Pirineo

Los expertos oseros de la comunidad aragonesa consideran que la población del núcleo occidental está «madura» y «ya no hay dudas» sobre su evolución

Lunes 19 de septiembre de 2011

Oviedo, Raquel L. MURIAS

Aragón quiere llevar osos de la cordillera Cantábrica a los montes del Pirineo para recuperar la población osera de esta zona montañosa. El Gobierno aragonés considera que la población de osos de Asturias está lo «suficientemente madura» para exportar plantígrados a los Pirineos y reclama colaboración, tal y como ellos hicieron al donar dos quebrantahuesos para su reintroducción en los Picos de Europa el año pasado. Así lo asegura el jefe del servicio de Biodiversidad del departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente de Aragón, Manuel Alcántara de la Fuente, en una carta remitida a una ONG francesa que trabaja por la recuperación del oso en el Pirineo y a la que ha tenido acceso este periódico.

Alcántara explica a los conservacionistas franceses que fue a principios de este año cuando el Ministerio de Medio Ambiente les transmitió a todas las comunidades autónomas con presencia de oso la intención de solicitar un programa Life para trabajar en un proyecto conjunto entre la cordillera Cantábrica y los Pirineos para la conservación del oso, tal y como ya avanzó LA NUEVA ESPAÑA. Según el jefe del departamento de Medio Ambiente aragonés, la idea era «reorientar» los fondos que reciben las comunidades autónomas en concepto de subvención para la conservación de algunas especies amenazadas a la conservación del oso y sumar a estas cantidades la financiación que aprobase Bruselas para poner en marcha el Life. «Fue la Fundación Oso Pardo (FOP) la encargada de coordinar la redacción del proyecto», concreta Alcántara.

El traspaso de osos de la cordillera Cantábrica a los Pirineos se contempla dentro de este proyecto porque «si no se incluye algo novedosos es prácticamente imposible conseguir financiación de Bruselas, pero además es que creo seriamente que con el oso no se puede seguir haciendo más de lo mismo, ni en la Cordillera ni en los Pirineos», matiza el experto aragonés. Según Alcántara, «estamos cansados de las quejas sobre la viabilidad del núcleo oriental cantábrico, que siempre se han puesto como excusa para frenar la extracción de animales o cualquier colaboración con el Pirineo. Creo que demográficamente hablando no hay dudas de la evolución del núcleo occidental y de su capacidad exportadora de animales», concreta.

Se refiere el experto aragonés a que la población de oso pardo cantábrico se encuentra distribuida en dos grupos muy diferenciados y que no han evolucionado de la misma forma a pesar de que los esfuerzos han sido los mismos. En la occidental -concentrada sobre todo en el suroccidente asturiano- hay veinticinco osas con cincuenta oseznos, frente a las dos madres que habitan en la zona oriental, donde es necesario que se renueve el flujo genético para revitalizar la población. Los expertos aún no se han atrevido a pasar osos de la población occidental a la oriental para favorecer el cruce genético e impulsar la recuperación del grupo oriental.

Alcántara considera que al igual que Aragón dio a Asturias dos quebrantahuesos para la reintroducción de la especie en el Principado, ahora el Principado debería de apoyar la exportación de osos para lograr recuperar la especie en los Pirineos. El Gobierno de Aragón cedió a Asturias en julio de 2010 dos ejemplares de quebrantahuesos. Uno de ellos, «Leoncia», apareció muerta en abril de este año, pero el proyecto sigue adelante.

En relación al proyecto Life que contempla el trasvase de osos y que aún no ha sido presentado a Bruselas, explica Alcántara que, «la participación de todas la administraciones ha sido intensa, tanto es así que el volumen de acciones y de presupuesto que entre todas ellas se generó resultó incluso excesivo. Así, de un primer borrador de presupuesto en el que se barajaba la cifra de 22 millones de euros, Guillermo Palomero, por indicación del Ministerio, nos hizo bajar las pretensiones a las comunidades autónomas hasta la cifra final que figura en el borrador definitivo, que es de 14 millones, de los que el 75% se pide como financiación comunitaria», remata este responsable de la comunidad aragonesa.

Fuente: www.lne.es

domingo 18 de septiembre de 2011

El oso no llego nunca a extinguirse del Val d'Aran

El oso no llego nunca a extinguirse del Val d'Aran. Ese es al menos el convencimiento de un amante del oso pardo que tuvo la suerte de poder conocer de primera mano testimonios de los ultimos encuentros con osos autóctonos de todo el Pirineo central.

Os dejo ya con su testimonio, que quizás nos suscite más interrogantes que respuestas, pero así es la historia del oso pardo en el Pirineo, siempre envuelta en un alo de misterio.


Sí, es cierto. 1991 fué el año "oficial" de extinción de la población central. Pero debido a una serie de sucesos que ahora te expondré, siempre he tenido el convencimiento de que eso no fué así.

En Septiembre del 2005, me dirigí a Depana para tratar de encontrar respuestas a los encuentros e historias que había recabado. Respuestas a qué había sucedido con los últimos ejemplares de oso pardo "no oficiales", esos que todos intuíamos que quedaron tras la muerte a principios de 1990 del ejemplar del bosque de Sapertega, en l'Artiga de Lin (Valle de Arán). Veintiún años después, tengo el pleno convencimiento de que no fué el último, ni mucho menos. Una tarde concertamos una reunión y ahora paso a exponer lo allí comentado.

Todo empezó en 1987. Yo era estudiante de Biología, (carrera que no acabé) y en mi facultad se montó una exposición sobre los últimos osos que quedaban en el Pirineo. Fotos, historia, indicios, etc. Todo aquello me llamó poderosamente la atención respecto de un animal que yo ya creía extinguido.

Pero el detonante definitivo vino en el verano de 1990. Me encontraba veranerando en Espot, localidad del Pallars Sobirà (Lleida) donde me crié de pequeño. Allí todos conocemos a los furtivos habituales de la región. Y ese verano, toda la comarca estuvo infestada de comentarios acerca de uno de esos personajes, el cual acompañó a unos "clientes" de Madrid a cazar rebecos.

El tema vino en que en el descenso de la montaña donde estuvieron apostados una noche, este individuo se topó de frente con un oso, al cual liquidó de manera inmediata. Desconozco más detalles, pero en la comarca estos comentarios no son baladí, y creo firmemente en que esto ocurrió a ciencia cierta. El lugar "de autos" fué en el valle de Gerber, muy cerca de la Mata de Valéncia, a dos pasos del puerto de la Bonaigua.

Ello provocó que me volviera extremadamente curioso, dedicándome a preguntar e indagar todo lo que pudiese hacer referencia al oso pardo. El hecho de disponer de coche y tiempo para estar moviéndome por todo el Pirineo me ayudó mucho. Y pude recoger algunas experiencias más, las que hicieron crecer en mi la idea de que el oso jamás llegó a extinguirse, aunque creo que ya es tarde para saber qué acabó pasando en realidad...

Julio de 1991: Bosque del Portillón de Bossost, Valle de Arán. Me topo con un lugareño, el cual, tras una larga charla sentados en unos troncos caídos, me suelta que si "tratamos de verlo, no lo lograremos, pues es muy huidizo". Tras preguntar de qué me está hablando, me suelta, con total tranquilidad, que "del oso, claro". Ante mi extrañeza, me explica que no se lo quiere contar a nadie, pues lo acabarían viniendo a matar, y que no confía ni siquiera en los guardas forestales. Sólo un puñado de sus amigos saben por donde se mueve este ejemplar, y tras largas suposiciones deduzco que tiene un territorio transfronterizo entre Bagneres de Luchon y el Valle de Arán. Pero sólo es una suposición.

La gran cantidad de detalles que me explica este hombre no me permiten pensar en una fantasía. Yo creo que este hombre verdaderamente decía la verdad.

Octubre de 1991: Valéncia de Áneu, Pallars Sobirá. Un señor de Barcelona, de 72 años, amante de las setas, se hospeda en un hotel de esta localidad. Amigo de mi familia de toda la vida, es de los que se guardan los secretos del bosque, con tal de que nadie descubra sus "plantaciones particulares", como él las llama, de los cotizados nízcalos. Pero un día que le comento de ir juntos a buscar setas, me explica que no cree que vuelva a ir a la Mata de Valéncia, donde solía ir, por que cree que "una bestia enorme" se mueve por allí, y tiene miedo.

A trancas y barrancas consigo arrancarlo de la mesa del bar del hotel y hago que me acompañe hasta la zona. Allí, sin reparo alguno, me muestra dos enormes piedras volteadas, que te aseguro que dos hombres adultos no podrían siquiera mover. El y yo creemos que eso lo ha hecho un oso, pero me comenta que unos forestales a los que les explicó lo sucedido, simplemente le dijeron que estaban al corriente y que no se preocupase, que "los osos no se comen a las personas".

Marzo de 1993: Estoy en Canillo (Andorra) tomando café en un pequeño bar. No hay mucha nieve para la época en que estamos. A media mañana entra un esquiador, un hombre de Madrid, que viene de hacer la travesía Plateau de Beille - Vall d'Incles, y lo primero que suelta es que no comprende por qué se dice que el oso se extinguió, si él acaba de ver uno en el lago de Fontargent (Andorra) el cual subía hacia Francia para pasar el puerto homónimo, mientras él descendía con los esquís por la vertiente de enfrente. Le comento que haga extensivo el hecho al cuerpo de Banders (rurales) del país.

Al día siguiente observo a un vehículo de estos agentes remontar por la zona donde el esquiador les explicó que había pasado. Esperé hasta la tarde para encontrarme con ellos, a pié de vehículo, y tras unas palabras de persuasión, logro la "perla" del día. Efectivamente, el esquiador no miente. Han encontrado un rastro en la nieve perteneciente, sin dudas, a un ejemplar de oso pardo que parece de dimensiones medias (pié de 94 milímetros). Y la verdad sea dicha, no parecen sorprendidos. Uno de ellos llega a insinuar que por la zona del pico de la Font Blanca, también limítrofe con Francia, encontraron huellas de otro tamaño dos semanas antes... Y hasta aquí consigo saber.

Junio de 1994: Un pescador de truchas que se mueve por la zona aguas arriba de Montgarri, ya en el Valle de Arán. Al ir solo y en silencio, con ropa tipo "camuflaje", no es la primera vez que se acerca a algún animal sin que éste repare en su presencia. Y eso le sucede a un conocido mío, un hombre de Esterri d'Áneu que al dar la vuelta a un gran tronco, ve como una bestia parda arranca con gran estrépito en dirección norte, alejándose del río y buscando el abrigo del bosque. Me lo comenta al mes siguiente,y dice (lo entiendo) que no quiere comentar más el tema, pues en el pueblo le toman por loco (excepto, una vez más, los guardas forestales). Le creo, pues es una persona de buen juicio y perfecto conocedor de todos los animales que se mueven por el monte.

Septiembre de 1995: Quedo con unos amigos para ir a buscar nízcalos. Nuestra área de actuación será la zona de Marimanha, a caballo entre el Pallars i el valle de Arán. Pero una indisposición no me permite ir. Finalmente, quedamos en Esterri d'Áneu, en una cafetería, para encontrarnos por la tarde-noche y comentar cómo ha ido. A la hora de la vuelta, mis tres amigos vienen sobreexcitados, con ganas locas de sentarnos en un rincón y explicarme lo ocurrido.

A media tarde, en la zona conocida como pista de la Mina, se han cruzado con una hembra de oso pardo y dos cachorros, parece que de segundo año. Ante mi incredulidad, me dan todo lujo de detalles y aspectos que corroboran lo que me cuentan. Sabedores de mi interés por el tema, han contactado con otra persona que corrobora la historia ya que explica que unos días atrás, en una zona cercana, (la pica de Airoto), también vió, junto a su mujer y sus hijos, los mismos animales.

Los forestales le dijeron que imposible, que no quedaban osos por allí, excepto uno de ellos, que "of the record", le explicó que él mismo también los había visto, que tenía incluso controlada a la hembra desde 1993, año en que también la había visto con otros dos oseznos de segundo año...

Comprenderás que aluciné como en mi vida hubiese imaginado que me pasaría, pues si una hembra queda preñada dos veces, no será por obra del Espíritu Santo, la verdad. Cuántas veces he lamentado y lamentaré no haber podido ir aquél dia a buscar setas...

Bueno, hasta aquí llego. Mi ansia por encontrar respuestas ya se ha calmado, pues soy consciente que ha pasado mucho tiempo, y es difícil lograr encontrar rastros genéticos "pirenaicos" en los osos que ahora pueblan esas montañas. Pero siempre me quedará la duda...


Jordi Musardó

miércoles 14 de septiembre de 2011

Comienza la reintroducción del grevol en Pirineos

Dentro del proyecto GALLIPYR (financiado por Programa Operacional de Cooperación Territorial 2007-2013), cuyo objetivo es harmonizar entre España, Francia y Andorra los métodos de seguimiento y de gestión de tres especies de Galliformes de montaña: urogallo (Tetrao urogallus), lagópodo alpino (Lagopus muta) y perdiz pardilla (Perdix perdix), se ha puesto en marcha un programa de translocación de individuos de lagópodo alpino en los Pirineos, concretamente en el macizo de Canigo (Francia), hasta la fecha se han traslocado y liberado un total de 11 ejemplares.

Por otro lado un macho capturado igualmente en los Alpes fue liberado horas después en el Baish Aran y, según explicaron los responsables del proyecto en un comunicado, "de momento no ha efectuado desplazamientos importantes, lo que es una buena señal"

Resumen del proyecto de reintroducción

miércoles 7 de septiembre de 2011

Localizan semienterrados en un monte de Palacios del Sil los restos de un oso pardo

El cadáver y las muestras fueron trasladadas a un laboratorio de Valladolid para su análisis

F. Labarga / Ponferrada

Miembros de la patrulla oso Alto Sil, perteneciente a la Fundación Patrimonio Natural de Castilla y León, dependiente de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, localizaron en uno de sus servicios rutinarios de vigilancia los restos semienterrados de un oso pardo en un monte del municipio berciano de Palacios del Sil.

Tras este hallazgo,agentes medioambientales de la Junta de Castilla y León y del Servicio de Protección de la Naturaleza, Seprona, de la Guardia Civil de León procedieron a la exhumación y levantamiento del cadáver del animal, así como a la recogida de muestras que fuera susceptibles de servir como pruebas para averiguar las causas de la muerte del animal y, en su caso para la identificación de los autores, en el caso de que hubiera sido muerto por furtivos.

El cadáver y las muestras recogidas fueron trasladados inmediatamente al laboratorio del Centro de Recuperación de Animales Silvestres de Valladolid para su análisis y estudio.

El Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil, ha iniciado una investigación para el esclarecimiento de los hechos. Por otro lado, la Junta de Castilla y León tiene la intención de personarse como acusación si al finalizar la investigación se determinara que la causa de la muerte del oso está relacionada con la comisión de un delito.

Pese a la relativa frecuencia de aparición de cadáveres de osos muertos a manos de furtivos y por otras causas, tales como accidentes de tráfico, la población de osos ha experimentado un crecimiento muy alentador, que indica que las acciones protectoras desarrolladas por las diferentes administraciones públicas, así como por otros organismos privados como la Fundación Oso Pardo, van muy bien encaminadas, aunque aún no ha llegado el momento de bajar la guardia. En ese sentido, el jefe del Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Junta, Mariano Torre, manifestó ayer que “la verdad es que si echamos la vista atrás alrededor de unos 15 ó 20 años, pues tenemos que ser optimistas, porque partíamos de una población de alrededor de unos 100 individuos y ahora estamos ya cerca de una población de unos 200 individuos.

Entonces, ha habido una recuperación notable, pero hay que mantener todavía trabajo de gente como la Patrulla, que tiene que controlar que no haya furtivismo”. No obstante, Torre cree que el furtivismo se ha reducido en gran medida respecto al que hubo en épocas pasadas, lo que ayuda a las perspectivas de recuperación de la población de osos.
Fuente: La-cronica.net

martes 6 de septiembre de 2011

La Consejería de Fomento y Medio Ambiente pone en libertad a la hembra de oso pardo "La Güela", la más longeva de la Montaña Palentina

viernes, 02 de septiembre de 2011

La Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León procedió en la tarde de ayer, jueves, a la puesta en libertad de la osa que fue encontrada moribunda el pasado 8 de julio en el término municipal de Cervera de Pisuerga, en la provincia de Palencia. La osa ha sido liberada en un área de buen hábitat osero dentro del Parque Natural de Fuentes Carrionas y Fuente Cobre-Montaña Palentina, en el entorno de la zona en que había sido recogida hace cerca de dos meses

En el operativo de liberación participaron técnicos, agentes medioambientales, celadores de Medio Ambiente y la Fundación Patrimonio Natural de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y, así como otras administraciones autonómicas del área cantábrica (Consejería de Agroganadería y Recursos Autóctonos del Principado de Asturias y Consejería de Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural del Gobierno de Cantabria). También han participado en el operativo otras entidades, como el Parque de la Naturaleza de Cabárceno, la Universidad de León y SEPRONA de la Guardia Civil, en el marco de los convenios de colaboración establecidos para estos casos.




Los antecedentes
El pasado 8 de julio, la hembra de oso pardo fue capturada en vivo, utilizando un rifle anestésico, en el marco de un amplio operativo organizado por la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, una vez localizada y tras el seguimiento oportuno de la "Patrulla Oso" de la Fundación Patrimonio Natural de esta Consejería.

El ejemplar pesaba en ese momento 53 kg, un registro bajo teniendo en cuenta que el peso medio de las hembras de la especie 85 Kg. Presentaba signos claros de deshidratación, inanición y debilidad extrema que podría conducir a su fallecimiento en pocas horas o días. La decisión de su captura se tomó previendo la posibilidad de que pudiera tratarse de un ejemplar más joven, afectado tal vez por alguna herida o proceso infeccioso o toxicológico.

Sin embargo, su examen detallado permitió comprobar con posterioridad que no presentaba lesiones ni cuadros compatibles con tales causas, sino que en esencia se trataba de una osa de edad muy avanzada (de entre 20 a 25 años), que había perdido su capacidad reproductiva y a la que el acusado desgaste de la dentadura y la pérdida de visión le había impedido alimentarse con normalidad, siendo por tanto de origen puramente natural las causas más probables de su deterioro físico.

La hembra de oso pardo ha permanecido desde su hallazgo en instalaciones veterinarias del Parque de la Naturaleza de Cabárceno, perteneciente a la Sociedad Regional Cántabra de Promoción Turística de la Consejería de Innovación, Industria, Turismo y Comercio del Gobierno de Cantabria, donde ha recibido atención veterinaria permanente y los cuidados necesarios hasta su completa recuperación.

Técnicos y veterinarios entienden que se ya ha cumplido el objetivo de la captura, es decir, realizar un diagnóstico completo del estado del ejemplar y recuperarlo para permitir su vuelta a la libertad. Los técnicos consideran que es el mejor momento para ser liberada ya que el monte ofrece en esta época múltiples recursos alimenticios (bayas y otros frutos carnosos, setas, bellotas, hayucos, entre otros) fáciles de conseguir y que pueden dar al ejemplar una opción de llegar al invierno con una condición corporal mínima para afrontar la hibernación.

Favorecer el "envejecimiento digno y en libertad" de la hembra de oso más longeva de la Montaña Palentina
Es importante señalar que la avanzada edad de la osa, a la que ya se conoce por el apelativo cariñoso de "La Güela", no permite estimar expectativas de una vida larga. Lo más probable, a juicio de los especialistas, es que no sobreviva a este invierno o al siguiente verano. No obstante, se ha determinado que su liberación es la mejor opción posible para posibilitar una muerte digna en libertad, o mejorar las condiciones de supervivencia en su hábitat de la hembra de oso pardo más longeva de la Montaña Palentina, según las estimaciones de los técnicos y especialistas.

Por esa razón, la Consejería de Fomento y Medio Ambiente ha decidido no intervenir de forma activa a partir de ahora en el futuro del ejemplar ni en su destino final, pero sí va a monitorizar todos sus movimientos para lo cual le ha colocado un collar emisor por vía satélite que ofrecerá una valiosa información sobre movimientos, desplazamientos, lugares de alimentación, encame o hibernación. Además, mantener la osa localizada evitará las posibles "falsas alarmas" que pudieran suscitarse ante observaciones de un oso "extremadamente débil".

Situación actual
Una vez liberada, la osa ha buscado el resguardo de una ladera cubierta por una espesa mata de roble, conducta habitual en esta especie. El collar con emisor GPS que se le colocó está funcionando con normalidad y dando sus primeros frutos en cuanto al seguimiento del ejemplar. Así, ya se ha podido comprobar que permaneció varias horas encamada en la misma mata de roble en la que se refugió en primera instancia, y durante la noche se desplazó a otros robledales situados a unos 2 kilómetros, lo que muestra que el animal parece haber superado el estrés que siempre pueden generar el transporte y los anestésicos, y su movilidad es normal entre los de su especie.

La población de oso pardo en la Montaña Cantábrica crece un 30% en los últimos años
En 1990 la Junta de Castilla y León aprobó el Plan de Recuperación del Oso Pardo. En estos 20 años de Plan, la población de oso pardo ha crecido un 30%. Sin embargo, su evolución debe seguirse con prudencia.

La población de oso pardo cantábrico consta de dos subpoblaciones: la Occidental y la Oriental. A la zona Oriental pertenece la población de la Montaña Palentina siendo una subpoblación más reducida y con mayor grado de consanguinidad. Según los últimos hallazgos, se está produciendo una incipiente conexión entre ellas.

La población de oso pardo cantábrico ha tenido un crecimiento, en los últimos años, de un 30%, y se estima que la actualidad existen más de 150 ejemplares en total. En la parte Occidental (León-Asturias) viven algo más 120 y en la zona Oriental (León, Palencia, Asturias y Cantabria), entorno a 30 ejemplares de oso pardo.

"La Güela" forma parte de esa subpoblación oriental de osos de la Cordillera Cantábrica más reducida, aunque los datos permiten atisbar una recuperación paulatina respecto a la situación de mediados de los años noventa. En aquellos años no se detectó más que una única osa con crías en todo el núcleo Oriental, en la provincia de Palencia. Como las hembras no se reproducen todos los años, tal vez hubiera dos o tres en total.

Cabe destacar que de no haber sido por esas pocas osas palentinas, el núcleo oriental de oso pardo en la Cordillera podría haberse extinguido con una alta probabilidad. "La Güela" representa una de aquellas crías que ha crecido y vivido en condiciones de calidad en la zona Oriental. La "Güela" es, precisamente, una de esas "osas madre", por lo que se considera oportuno y necesario todos los esfuerzos desplegados en su favor y la decisión de devolverla a la Montaña Palentina.