domingo, 26 de septiembre de 2010

Asturias pierde otro urogallo

Una gallinácea muere en el centro de cría de la especie, en Sobrescobio, después de ser hallada herida en el puerto del Connio


Oviedo, Raquel L. MURIAS


Días negros en la lucha por la conservación de animales emblemáticos en Asturias. Si anteayer se conocía la desaparición de una osa parda cantábrica en Ibias, ayer hubo que lamentar la muerte de un ejemplar de otra especie en peligro. Un urogallo macho murió en el centro de cría de Sobrescobio, adonde el animal había sido trasladado desde Ibias.

Fueron unos operarios de Obras Públicas del Principado de Asturias encargados del mantenimiento de carreteras los que avistaron al animal el pasado miércoles, en una carretera cercana al puerto del Connio, en el concejo de Ibias. El animal, un macho nacido este mismo año, estaba «muy delgado y tenía un ala rota», según confirmaron a este periódico personas cercanas al caso. Los operarios decidieron entonces trasladar la gallinácea (declarada en peligro de extinción tanto en Asturias como en España) al centro de cría de Sobrescobio con intención de que allí se le pudiesen aplicar los tratamientos y cuidados necesarios para conseguir que siguiese con vida. Pero el animal murió días más tarde.

La noticia no había trascendido, ya que desde la Consejería de Medio Ambiente no se había dado parte de la muerte de este animal. Lo cierto es que la presencia del urogallo en el Principado es cada vez más escasa, y en la zona centro-oriental el censo ha caído un 90% en los últimos diez años. La cifras de la zona occidental, en donde se engloba el concejo de Ibias, son un poco más optimistas.

La muerte de esta ave en el centro de cría de Sobrescobio ha vuelto a poner en tela de juicio la efectividad y los logros de este centro, ya que no es éste el primer fallecimiento que hay que lamentar en el centro, conocido de forma coloquial como la «Casa del Urogallo».

En agosto de este mismo año se conocía la noticia de la muerte de todos los polluelos del centro de cría, que habían nacido a principios de verano en estas mismas instalaciones. La pareja de gallináceas adultas que vive en el centro desde el pasado verano, y que son los únicos que sobreviven, pusieron diez huevos en junio, de los que tres no llegaron a eclosionar y, de los restantes, nacieron siete polluelos que murieron a los pocos días. Una bacteria y la temprana edad de los polluelos son las causas que se barajan para explicar las muertes de los animales.

Desde la Coordinadora Ecologista de Asturias, Fruti Pontigo asegura: «El equilibrio de la población no se soluciona con centros como éstos, son necesarias actuaciones de otro tipo; las cifras que se dan son alarmantes. Ya no sólo mueren los que nacen allí, también fallecen los que se llevan al centro. Algo se está haciendo mal». La cría de urogallos en cautividad es factible, pero lo que resulta difícil es conseguir que, una vez nacidos, consigan establecerse en su medio natural. Tal es así que incluso algunos especialistas en la materia desaconsejan llevar a cabo experiencias como la del centro de cría de Sobrescobio, tal como hicieron desde la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). El Principado sigue apostando por este proyecto que, de momento, acumula poco éxito.

Fuente: Lne.es