jueves, 24 de junio de 2010

Un oso mata dos ovejas en un ataque a un rebaño en las cercanías de Ansó

Las huellas detectadas en la zona hacen pensar que se trata de Camille

Ricardo GRASA 22/06/2010

JACA.- Un oso, posiblemente Camille, protagonizó, en la madrugada del pasado sábado al domingo, un violento ataque contra un rebaño de 640 ovejas, de las que mató dos cabezas, en la zona del monte Idoia, en las cercanías de la localidad de Ansó. Se trata del primer ataque cometido por este animal salvaje en la Comarca de la Jacetania en los últimos meses.

Lourdes Susín, ganadera afectada, aseguró que se recibió un alarma del GPS que cuelga de una oveja sobre las 4 horas de la madrugada y que cuando su hijo y un ganadero se aproximaron a la zona donde dormían las ovejas, en el límite entre Aragón y Navarra, se encontraron que el oso "se había comido ya una oveja entera y parte de la otra".

"A diferencia del lobo, que puede matar veinte ovejas y comerse una, el oso mata lo que se va a comer. Éste debía de tener hambre, porque no sólo se comió la grasa de la tripa y del cuello sino que devoró hasta la piel de una oveja. Por suerte, el resto de los animales pudieron escapar de este ataque y sólo mató a dos", comentó la ganadera ansotana.

El rebaño atacado estaba formado por alrededor de unas 640 ovejas, todas de la raza ansotana, de las que 308 pertenecían a la ganadería de Lourdes Susín, entre ellas las dos muertas, mientras que las otras 342 cabezas son de otro propietario, Miguel Mendiara. Supone el primer ataque sufrido por esta ganadera.

Lourdes Susín, después de conocer el ataque, se puso en contacto con los guardias forestales que se hacen cargo de la vigilancia de los osos y ya prepara la documentación para acceder a una indemnización económica. A su juicio, "el daño causado no sólo son las dos ovejas muertas, también los abortos que ha provocado ya que había muchas embarazadas".

La implicada, huyendo de polémicas acerca de la presencia del oso en el Pirineo, espera recibir esa compensación lo más rápido y se toma con filosofía el ataque a sus animales. "Considero que Camille es tan ansotano como cualquier vecino. Lo que hay es un recelo a que traigan más osos, porque se obliga a que las ovejas duerman en un cubil", señaló.

Las huellas detectadas en la zona llevan a pensar en Camille como principal sospechoso del ataque, si bien no hay datos claros para afirmarlo con seguridad.

Cabría recordar que Neré, el otro oso que se mueve por esta zona del Pirineo jaqués, fue visto por un vecino de Ansó el pasado mes de febrero por la carretera de Zuriza, a 3 kilómetros de la villa.

Fuente: Diariodelaltoaragon.com


Por otra parte Nere también ha podido ser fototrampeado en la zona francesa